Aquella taza de té no lograba estabilizarla pues el cosquilleo se refugiaba a sus adentros, calándola.
Carlie se entretenía creando círculos con la cuchara, pudiendo exhalar el olor a manzanilla, a noche y madrugada.
El frío enredado con la luminosidad lunar y el tintineo de aquel cascabel le hizo retumbar de la silla, pues solo se encontraban ella y su recuerdo en aquel bar.
El recuerdo de una noche fugaz, apetecible.
Extasiada por tal silencio que posteriormente se hizo, salió del lugar con paso firme y decidido.
Mas una lágrima que cayó al suelo, húmedo, congelado.
Carlie temblaba por tantos escalofríos que la recorrían, y es que el invierno y ella no congeniaban, el brillo del sol siempre fue su mejor aliado.
Y tras la penumbra de la calle Notre Dame, visualizó un oso de peluche de aspecto sucio y lúgubre, tirado en la basura.
Jo, el también pasará solo el sábado noche. -gemió Carlie, mientras lo tentaba con amor-.
Lo similar de ellos fue como los dos pasaron de manos en manos, caricias y besos continuamente, y ya se sabe lo que pasa con estas cosas.
Pero Carlie no es un oso, no todo terminaría, esa noche no había acabado, aún.
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28 ene 2012
1 ene 2012
Carlie, solo hay un hombre para tanta mujer.
Carlie, que no llores, pues el maquillaje va a empezar a corretear por tu cara y es que Carlie, estás arrepentida y es normal, ahora estás más vacía de lo que ya de por sí te encontrabas, que un clavo no saca a otro clavo, aunque osen decir lo contrario. No desgarres otro grito desolador que me estremece, me reconcome los huesos y el alma.
Afrontaste la verdad actuando de la misma forma que él lo hizo pero cariño, no te sirvió ¿verdad? esa boca no sabía como la de él ni tampoco te abrazaba de igual forma, ni te soplaba la oreja ni tan si quiera te decía un te quiero infinito, el que se oye a cualquier rincón de esta bola gigante, marchitada.
Y es que las personas somos ciegas de lo real, lo que duele.
No tengas prisa, ni sed de venganza, Carlie, queda mucho camino por recorrer, el tiempo pone a cada uno en su lugar, la vida te tiene preparada un regalo.
Y Carlie, aún así te entiendo, pues solo hay un hombre para tanta mujer.
Afrontaste la verdad actuando de la misma forma que él lo hizo pero cariño, no te sirvió ¿verdad? esa boca no sabía como la de él ni tampoco te abrazaba de igual forma, ni te soplaba la oreja ni tan si quiera te decía un te quiero infinito, el que se oye a cualquier rincón de esta bola gigante, marchitada.
Y es que las personas somos ciegas de lo real, lo que duele.
No tengas prisa, ni sed de venganza, Carlie, queda mucho camino por recorrer, el tiempo pone a cada uno en su lugar, la vida te tiene preparada un regalo.
Y Carlie, aún así te entiendo, pues solo hay un hombre para tanta mujer.
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